Los sayagueses vivieron siempre de la agricultura y sobre todo de la ganadería, una vida dura y más en estos tiempos que corren, donde producir despacio y con esmero no es rentable, por lo que muchos optaron por emigrar a la ciudad, otros por la construcción, y los menos (contados) por seguir con el rebaño familiar.
La cabaña más rentable es la de oveja, los quesos elaborados con leche de oveja churra son exquisitos, también hay cabras, cerdos, gallinas, pero hay dos razas autóctonas que son el orgullo de Sayago: el burro zamorano-leonés y la vaca sayaguesa. El primero es alto y peludo, y la vaca es también muy grande y muy negra, ambos son muy fuertes y por eso se utilizaban para trabajar, con los tractores perdieron su valor, aunque en Sayago todavía se utilizan para arar la viña y trillar en la era.
Muchos vecinos dicen ¿qué sería de mi casa sin el burro? Si se acaba el burro, se acaba la casa. |